EL AGRICULTOR Y EL 911 TURBO S

Un agricultor colecciona deportivos y se convierte en estrella de YouTube. El mayor orgullo de su garaje: un 911 Turbo S en color Rojo Guardia.

Durante décadas, Harry Metcalfe alternó entre el ajetreo de actividades tan opuestas como las de agricultor y periodista del motor. Ahora parece haber encontrado una cierta forma de armonía. A sus 63 años, ya está considerado como un prestigioso experto en automóviles y trabaja un campo de 122 hectáreas en los Cotswolds, una popular región de vacaciones en el sur de Inglaterra. Además, tiene su propio canal de YouTube que dedica íntegramente a su amplia colección de coches. En Harry’s Garage, que cuenta con más de medio millón de suscriptores, se reúnen mundos distintos: el idílico paisaje de colinas, rústica maquinaria agrícola... y deportivos exclusivos. La última incorporación y estrella de su garaje es un excepcional 911 Turbo S.

Entre la agricultura y el coleccionismo de coches

Metcalfe reconoce que lleva la agricultura en la sangre, aunque no siempre fue su primera opción. "En el colegio quería ser ingeniero de automoción", explica, "pero se me dan fatal las matemáticas y no aprobé los exámenes". Comenta que durante muchos veranos hizo trabajos ocasionales en el ámbito de la agricultura, y también su abuelo se dedicaba al campo. "Al final, fui a una universidad que giraba en torno a temas agrícolas y me licencié como especialista en compra de cereales". A principios de los años 90, Metcalfe empezó con la producción agrícola y, a mediados de la década, ya contaba con más de 800 hectáreas. Las ganancias que no reinvertía en su explotación las destinaba a su pasión: los coches.

En poco tiempo, el exitoso agricultor acumuló toda una serie de deportivos, algunos de los cuales eran tan exclusivos que hasta la prensa británica especializada se interesó por ellos. Después de haber hecho numerosos amigos en el sector, Metcalfe se vio de repente, en 1998, como cofundador de la revista Evo. Esta publicación logró entusiasmar rápidamente a una comunidad internacional de aficionados a los vehículos de altas prestaciones.

Por aquel entonces compró su primer Porsche, un 911 Turbo tipo 993 de color negro. La combinación entre potencia y funcionalidad para la vida cotidiana explica su interés permanente por el 911. Esa atracción se remonta ya a 1975, con el primer 911 Turbo de todos, el 930. "Yo tenía 15 años", recuerda Metcalfe, "y mis padres tenían un nuevo empleado que era aficionado a Porsche. Ellos intentaban hablar con él sobre el negocio, pero el único tema que le interesaba era el nuevo Porsche Turbo, que revolucionaría todo el sector del automóvil. Me enseñó fotos y aún recuerdo lo especial que era aquel coche".

911 Turbo: su coche soñado cuando era un niño

Mientras trabajaba para Evo, el británico también fue coleccionando modelos de otras marcas. Sin embargo, cuando dejó la revista se concentró de nuevo en su auténtica pasión: se compró un 911 Turbo tipo 930, el coche de sus sueños de juventud, y un Turbo tipo 993 reconvertido a GT2. Por esa época empezó con Harry’s Garage, donde hablaba sobre coches nuevos, pero también sobre su propia colección. En ella, los 911 convivían con exóticos vehículos antiguos y modernos, superdeportivos británicos e italianos. Sin embargo, Metcalfe sentía que le faltaba algo: un Porsche que fuera tan potente como sus compañeros de garaje.

La solución llegó en forma de un 911 Turbo S de 1989 personalizado dentro del programa de peticiones especiales de Porsche. El deportivo en color Rojo Guardia presentaba un spoiler frontal inspirado en el Grupo 4, con un radiador de aceite mayor, cuatro salidas de escape y el volante de un 959. A esto se añadieron llantas de aluminio de 17 pulgadas y un motor de 3.4 litros que, con más de 400 caballos, ofrecía una potencia un 30 % superior a la versión de serie. Desde que Metcalfe adquirió la joya de la corona, se ha dedicado a investigar su carácter excepcional. "Cuando ya has conducido de todo, los vehículos un tanto alocados son los que resultan más divertidos", explica. "El coche que tiene un toque ligeramente diferente suele ser siempre el más codiciado".

Descubrir grandes carreteras y conocer los coches

Ahora, el 911 Turbo S es el rey de Harry’s Garage y ya tiene a sus espaldas una ruta de 2.000 kilómetros por el sur de Europa. Metcalfe vive en cuerpo y alma para esta forma de ocio que le permite descubrir recorridos fascinantes y disfrutar a fondo de sus vehículos. "Hay que saber conducir despacio los coches", comenta, ya que ahora se pasa la mayor parte del tiempo dedicado precisamente a eso. También con el Turbo S se podría pasar el día entero dando vueltas tranquilamente. "Pero entonces también surge ese lado salvaje, cuando vuelas y llevas al límite la suspensión y los frenos del 911 clásico", afirma Metcalfe con entusiasmo. "Continúo luchando, aprendiendo... ¡y me siento en el séptimo cielo!".