ABARTH CLASSICHE 500 RECORD MONZA '58

Stellantis Heritage ha participado en la 12ª edición del Milano AutoClassica (Feria de Milán, del 18 al 20 de noviembre), un Salón del Automóvil centrado en los coches clásicos y deportivos y un punto de referencia para aficionados, coleccionistas, museos y clubes del sector.

Este evento ha supuesto una gran oportunidad para presentar a la última creación del equipo de Stellantis Heritage, el Abarth Classiche 500 Record Monza '58, un coche creado para celebrar el centenario del Autodromo di Monza, el “templo de la velocidad” italiano donde Abarth ha acumulado innumerables éxitos. Entre los más destacados, los seis récords de velocidad y resistencia batidos en una semana en febrero de 1958, con el primer Fiat 500 desarrollado por la casa del escorpión, bajo la atenta supervisión del propio Carlo Abarth.

De ahí el nombre de este ejemplar único, realizado sobre la base de un Fiat 500 de 1970, con elementos estéticos y mecánicos específicos. El color exterior del “Monza '58” rememora el verde del modelo que batió los récords en Monza, el mismo color que ya utilizó Abarth en 2019 en su moderno Abarth 695 70° Aniversario. Esta decisión es una prueba del actual vínculo que se mantiene entre el Abarth 500 y Monza.

El Fiat Nuova 500 desarrollado por Carlo Abarth para batir récords en 1958 sirve de inspiración no sólo para los colores exteriores de homenaje, sino también para los interiores, que recuperan el mismo patrón de tejido y costuras en contraste de la primera serie del 500, producida desde 1957. El mismo contraste de color se aprecia también en los paneles y los laterales de su único asiento de carreras (un homenaje más al 500 que batió el récord, con un solo asiento para reducir su peso).

Su instrumentación es muy completa: además del volante de madera y el salpicadero Jaeger característicos de los modelos históricos de Abarth, incluye un prestigioso reloj de la misma marca con una autonomía de ocho días con una sola carga, para recordar aquella ajetreada semana en Monza en la que se batieron increíbles récords.

Su suelo desnudo y su rígido techo aerodinámico, que sustituye a la habitual capota de lona, también están inspirados en la competición, al igual que su par de faros adicionales.

Su mecánica también es especial: el coche cuenta con una preparación especialmente deportiva y está equipado con el motor bicilíndrico del Fiat 500, con su cilindrada aumentada hasta 595 cm3 gracias al kit Abarth Classiche 595. Reproducido con las últimas tecnologías, este kit está inspirado en el que ofrecía la casa del escorpión en 1963. En particular, el motor es el mismo utilizado por el equipo de Stellantis Heritage para probar los componentes del actual Kit.

Los distintivos -incluidos los de "Record Monza", son exclusivos de este ejemplar único- completan el verdadero conjunto de elementos exclusivos de un coche verdaderamente especial, como digno homenaje a una institución como el Autodromo di Monza.

Junto a esta última creación, en el stand también se expuso con orgullo a su predecesor, la versión Abarth “Record” de 1958 del Nuevo Fiat 500.  En su lanzamiento, en 1957, el Fiat Nuova 500 se configuró como un subcompacto con unas prestaciones muy distintas a las de un coche de carreras: su “pequeño motor”, con solo dos cilindros, era demasiado pequeño y no tenía la potencia suficiente para aspirar a grandes éxitos deportivos. Pero Carlo Abarth estaba convencido de la calidad y el potencial del coche, y decidió convertirlo en un modelo para batir récords. El 500 que desarrolló, con un motor de 26 CV y una velocidad máxima de 118 km/h, rodó en el circuito de Monza durante 168 horas seguidas y acumuló seis récords internacionales.  La consecución de unos resultados tan importantes también contribuyeron al éxito del Nuova 500, convirtiéndolo en uno de los coches más famosos de la historia.

El coche expuesto -exactamente el mismo que se utilizó en Monza- fue también el primer Fiat 500 preparado por Abarth. Ahora ha recuperado su aspecto original tras un meticuloso proyecto de restauración. Se trata de un coche con un inestimable valor histórico y marca un verdadero hito en la historia de Abarth y del automóvil.

Especialmente para este evento, la exposición en el stand dejó atrás los tradicionales colores de Stellantis Heritage por un “outfit” exclusivo de Abarth Classiche, que se complementa con otra joya contemporánea, el Abarth Classiche 1000 SP 2022. Este modelo supone la reinterpretación contemporánea del 1000 Sport Prototipo de 1966, uno de los coches de competición más importantes en la historia de Abarth. El coche de carreras original se convirtió en un icono de la deportividad, así como en uno de los modelos más queridos de la firma del escorpión, por su estilo, sus prestaciones y su palmarés, con victorias en toda Europa. Fue un coche legendario, que inspiró a los diseñadores del Centro Stile Fiat y de Abarth, que diseñaron a su sucesor en 2009. En 2021, exactamente 55 años desde el lanzamiento del histórico modelo, el proyecto fue retomado por Abarth Classiche y se perfeccionó para crear un coche que canaliza y moderniza plenamente la personalidad de su glorioso predecesor.

El Abarth Classiche 1000 SP rememora las líneas y elementos estéticos característicos del modelo de los años 60. Su carrocería -sinuosa, con unos atrevidos pasos de rueda curvilíneos que refuerzan el impacto visual de las ruedas- reflejan la disposición del spider con motor central. Las geometrías de la parte trasera del Abarth Classiche 1000 SP subrayan la perfecta armonía entre sus pilotos y el sistema de escape. Su color, estrictamente rojo, y las características tomas de aire, aparecen por todas partes, desde el capó delantero hasta en las salidas de refrigeración de la zona posterior. La iluminación delantera también respeta el esquema minimalista del histórico 1000 SP, con unos puntiagudos faros en el frontal y un único par de pilotos redondos en la zona trasera, que enfatizan la impresionante anchura del coche visto desde atrás. Está equipado con un motor de 1.742 cm3, capaz de entregar 240 CV a 6.000 rpm.

Producido en una serie limitada a solo cinco unidades, el coche provocó de inmediato un gran entusiasmo entre los aficionados y coleccionistas cuando se presentó en el pasado Salón del Automóvil de Padua. Sólo queda una unidad a la venta.